Entrevista a César Fernández (Responsable federal de Organización de USTEA): «Tres décadas de PSOE han convertido Andalucía en un régimen»

8 - febrero - 2011 Prensa

Referencia: KaosenlaRed

César Fernández es Responsable federal de Organización de USTEA. USTEA es un sindicato de Andalucía, de izquierdas y asambleario.

En 2011 se cumplen treinta años de la aprobación en referéndum del primer estatuto andaluz de autonomía. ¿Qué valoración haríais de la actual situación de Andalucía tras estos treinta años de autonomía?

El referéndum del 81 se celebró porque antes, el 28 de febrero de 1980, el pueblo andaluz había vencido unas trabas extemporáneas, y que no se le aplicaron a las llamadas «autonomías históricas». Para optar al máximo techo competencial hubo que realizar el referéndum del 28 de febrero con unos condicionantes, obtener el SÍ de más del 50% del censo en cada una de las provincias, que de haberse exigido en otras comunidades autonómicas no hubieran pasado o si se hubiera exigido para aprobar la Constitución, esta no se hubiera aprobado.

Una vez, con sus más y sus menos, superados esos obstáculos se celebró, ya con las mismas condiciones que los demás referéndums, el referéndum para aprobar el estatuto de 1981. Un estatuto que ya no despertaba las mismas ansias participativas y esperanzas que las luchas del 4 de diciembre de 1977 o las ganas puestas para superar el 28 F.

¿Creéis que el pueblo andaluz ha visto satisfechas las expectativas que se despertaron con la aprobación de aquel primer estatuto de autonomía? En otras palabras, ¿ha satisfecho la autonomía las esperanzas de mejora vislumbradas por el pueblo andaluz?

En estos 30 años se ha consolidado un difuso sentimiento andaluz, que intenta de continuo ser atemperado desde las posiciones españolistas; la autonomía y en general el desarrollo económico y político han logrado algunos éxitos indudables. Pero no se ha dado un vuelco a la situación de Andalucía como perifería dependiente en el entramado capitalista en general y en el europeo y español en particular. Asimismo las desigualdades sociales siguen siendo tremendamente profundas.

Algunas muestras muy recientes: Andalucía carece de banca propia y tres de las cuatro cajas más importantes han caido bajo las influencias de cajas foráneas. El diferencial de paro con respecto a la media del estado español es de 10 puntos. Los ítems relativos a la educación están en la cola del estado. Y por supuesto a toda la nueva reforma laboral, pensiones, etc que vengan del estado y los mercados el parlamento andaluz ni siquiera les podrá tocar ni una coma.

Aquellas expectativas y esperanzas del pueblo quedaron perfectamente de manifiesto en las multitudinarias manifestaciones del 4 de Diciembre de 1977. ¿Pensáis que el “espíritu” del aquel 4 de diciembre sigue vivo en la sociedad andaluza?

El 4 de diciembre de 1977 supuso el unir la cuestión de identidad como pueblo con las reivindicaciones por un cambio en las relaciones sociales y por las mejoras en las condiciones de vida de las clases trabajadoras. Se unían las esperanzas y las ganas de sustituir profundamente el recién acabado régimen franquista con el malestar que originaba el desarollo de la gran crísis económica que estaba de día en día llevando al paro a miles de andaluzas y andaluces. De aquel ánimo queda poco. En lo mejor, el que desde entonces «todo el mundo» tiene que hablar de pueblo andaluz, pero una vez dicha la palabra y exhibida la bandera la exigencia de buena parte de «todo el mundo» en realidad oculta otras prioridades e intereses.

En todo caso junto a esta difusa «andalucización» política y social el 4 de diciembre sigue siendo referente en ámbitos, muy minoritarios eso es cierto, del nacionalismo andaluz, especialmente en su versión más radical y/o de izquierdas. En cuanto a las posibilidades de reivindicar un nuevo 4-D son, al menos en apariencia, difíciles de vislumbrar. Los multiples brotes que podrían suponer un renacer de la lucha social en Andalucía no solo peca de debilidad, sino también de dispersión, la labor por hacer sigue siendo imprescindible.

Hablemos de USTEA. ¿Qué es USTEA?, ¿Puedes señalarnos las principales características de vuestro Sindicato?

USTEA es un sindicato asambleario, es decir, su línea de acción es la que marcan las bases. Como sindicato de clase y con vocación unitaria, en USTEA se defiende a la persona trabajadora como integrante de un colectivo más amplio, la clase trabajadora, cuyas reivindicaciones son diferentes a otras clases y, sin embargo, emancipadoras para el conjunto de la sociedad.  USTEA, hoy en día, es una federación de provincias y sectores. Nuestro modelo sindical es de clase, asambleario, reivindicativo y andaluz, con presencia en el sector público. Nuestro sindicato comenzó en el ámbito de la Enseñanza, pero paulatinamente ha ido extendiéndose a otros sectores  de la administración andaluza (Funcionarios y Laborales de la Junta de Andalucía, Sanidad, Universidad). Además partimos de una estructura de suma de voces provinciales y con el paso del tiempo nuestra estructura ha pasado a tener una voz andaluza común, que quiere estar integrada con el resto de organizaciones hermanas del estado español a través de la Confederación Intersindical (CI).

USTEA, junto a otros sindicatos, se encuentra ahora mismo inserto en una lucha contra el denominado «decretazo del enchufismo» de la Junta de Andalucía. ¿Podrías decirnos cuáles son los principales incovenientes de este decreto?

Desde USTEA lo denominamos como el «Decretazo de la desorganización y desestructuración de la administración pública». Con este Decreto se pierde en varios frentes:

1. Derechos adquiridos y condiciones de trabajo ya ganadas con anteriores convenios, en lo que al personal laboral se refiere y acuerdos de mejoras en el personal funcionario.

2. Las potestades administrativas estarían ejercidas por personal ajeno a la administración, en algunos casos, y que no están sometidos al derecho administrativo, los ciudadanos se verían desprotegidos en caso de reclamación ante la administración. Se crean agencias para asumir competencias de la propia Administración

3. Mezclar derecho público con derecho privado según convenga en cada caso, corriendo el riesgo de que servicios esenciales de protección pasen en su totalidad a manos privadas.

4. Se blinda la negociación de todo a dos sindicatos mayoritarios, yendo frontalmente contra un derecho fundamental constitucional recogido en la Ley de Libertad Sindical.

¿En qué punto se encuentra ahora mismo el conflicto?

Actualmente no se han derogado los decretos ni se van a derogar, se está tramitando un proyecto de ley, debido a la presión de la calle y de los sindicatos que nos hemos opuesto frontalmente a la forma y el fondo de lo que ha supuesto todo esto, pidiendo que sea la Mesa Sectorial de Negociación la que comience a ver la reestructuración del sector público empresarial y la nueva ley de función pública, ambas por separada y que no mezclen ámbitos totalmente incompatibles. No confiamos en que este Proyecto de Ley solucione el conflicto ya que se mantienen las estructuras planteadas en ambos Decretos y que suponen un cambio de modelo de administración pública conocida hasta ahora y que va incluso contra lo establecido en el EBEP, lo que nos llevará a seguir interponiendo los recursos administrativos correspondientes contra los Estatutos de cada Agencia y que sea la Justicia la que dictamine en su momento.

¿Qué papel están desempeñando CCOO y UGT en todo este conflicto?

Están blindando su «status» al cerrar las puertas a la negociación, esto es conducta antisindical con el resto de organizaciones que representan a los empleados públicos, máxime siendo ellos minoritarios en la Mesa Sectorial de Negociación

¿Están defendiendo los intereses de los trabajadores públicos andaluces, o, por el contrario, defienden los suyos propios?

El problema está en el concepto de la frase «trabajadores públicos», los sindicatos defendemos a todas las trabajadoras y trabajadores pero a USTEA nunca se nos ocurriría meter en un mismo saco ámbitos distintos de negociación, todos los derechos tienen que ser respetados y cuando se prevé que puedan colisionar, en este caso, lo público y lo privado, no se entiende muy bien la finalidad por la que tanto la Administración con los sindicatos mayoritarios lo defienden.

Tras la manifestación de enero en Sevilla, donde más de 40.000 funcionarios inundaron las calles de la ciudad en protesta contra el decretazo. Teniendo en cuenta además los drásticos recortes que el Gobierno español está imponiendo a las clases trabajadoras, ¿no creeis que el 26 de enero hubiese sido un buen momento para convocar una Huelga General en Andalucía al margen de CCOO y UGT, tal y como ocurrió en otros territorios del estado?

Las convocatorias de huelga del año 2010 pusieron de manifiesto una desigual participación de los empleados públicos, y aún habiendo hoy más motivos para convocarla, las dudas es de si tendría seguimiento o sería poco secundada como las ya convocadas en otras comunidades. No obstante, desde USTEA no se actuará ambiguamente en caso de convocarla.

¿Hubo algún contacto en este sentido?

En mayo se intentó desde USTEA que se realizarán convocatorias comunes, de hecho convocó a otras organizaciones a reuniones unitarias; sin embargo, estos esfuerzos no tuvieron el resultado deseado. Desde entonces no se ha retomado el contacto. Es una tarea pendiente en todas las organizaciones.

USTEA está confederada en la CI y en contacto permanente con el resto de las organizaciones sindicales del territorio español de nuestras mismas características. Dentro de la Confederación, y en el momento en que se haga cualquier propuesta en este sentido, USTEA deberá llevar preparada la decisión.

USTEA tiene especiales relaciones con el SAT. ¿Qué valoración haceis de la campaña represiva que este sindicato viene sufriendo desde su fundación?

USTEA es solidaria con SAT respecto a los problemas judiciales que está sufriendo. Nos parece un atentado más contra la libertad sindical, y una clara persecución de los sectores obreros más combativos.

¿No temeis que todo aquel sindicato que tome las calles y luche por defender los derechos de las clases trabajadoras, pueda correr la misma suerte?

Nos lo tememos, ciertamente. No iba a ser la primera vez que se intenta criminalizar a organizaciones sindicales que contestan contundentemente al Poder. A la propia USTEA ya le ocurrió a primeros de los años 80 y de nuevo a primeros de 2000, con algún periódico de tirada estatal implicado. Permitidme que no dé detalles…

¿Cómo ve César Fernández el futuro de Andalucía?

Casi tres décadas de gobierno del PSOE han acercado a Andalucía más al estatus de “régimen” que al de sistema pluralista y democrático. La alternancia realmente posible tampoco es la solución, viendo cómo está el panorama. Andalucía sigue a la cola en empleo, en formación y en perspectivas. Parece mentira que después de años de gobiernos presuntamente progresistas seamos la comunidad autónoma con uno de los índices de analfabetismo más elevado del Estado. Eso es una buena muestra de lo desolador del momento actual.

Cambiar el statu quo pasa necesariamente por un rearme ideológico de las diferentes fuerzas que se encuentran a la izquierda del PSOE, bastante menos concienciadas de lo que sus discursos pudieran dar a entender. El sectarismo y el mesianismo siguen siendo los grandes males de la izquierda real, junto a la falta de pluralismo interno.

Unas últimas palabras…

En la misma línea, considero que la actual situación de Andalucía en general y de su clase trabajadora en particular sólo puede cambiar si las personas, individualmente, toman partido abiertamente, se implican en su entorno y toman conciencia de cuáles son verdaderamente sus condiciones de vida. Las estructuras partidarias y sindicales clásicas sólo servirán si sus bases participan y marcan línea política. Se producirán errores, claro está, pero revivirá el debate interno y la dialéctica se abrirá paso entre tanto ombliguismo izquierdista, si se me permite la expresión.