Día Internacional de Monumentos y Sitios, 18 de abril. Los conjuntos andaluces, hoy: poco que celebrar.

18 - abril - 2018 Actualidad y Novedades. | Comunicación

Día Internacional de Monumentos y Sitios, 18 de abril

Los conjuntos andaluces, hoy: poco que celebrar


El próximo miércoles, 18 de abril, se celebra el Día Internacional de los Monumentos y Sitios impulsado desde 1983 por la UNESCO para difundir el valor cultural y salvaguardar el patrimonio  construido.

Andalucía cuenta con 31 conjuntos y enclaves monumentales y arqueológicos, adscritos a la Red de Espacios Culturales de Andalucía creada en la Ley de Patrimonio de Andalucía de 2007.

Es pues un día de conmemoración pero también de reflexión sobre el estado de los monumentos andaluces, uno de nuestros principales activos turísticos y culturales que han recibido el último año en conjunto casi 5,3millones de visitantes.

La obligación del sindicato USTEA es exponer a la opinión pública la situación real de estos centros, situación preocupante que dista mucho de ser halagüeña pues a las necesidades históricas de los centros (que arrastran desde su constitución) se ha unido los efectos de la no cobertura de plazas.

Según los últimos datos oficiales disponibles en 2017, 5.295.021 personas visitaron los 31 monumentos gestionados directamente por la Junta de Andalucía. Los monumentos más visitados son la Alhambra (con 2.704.930 visitantes), la Sinagoga de Córdoba (con 617.200), el Teatro Romano de Málaga (con 369.200) y la Alcazaba de Almería (284.504 personas).

A pesar de las visitas, las plantillas de los conjuntos no han sido prácticamente modificadas desde su creación en 1990: hace 28 años. En la reunión del 7 de junio de 2016, USTEA propuso analizar las necesidades de personal de aquí a cuatro años (fecha de vigencia de los comités) y establecer prioridades con criterios consensuados y uniformes, cuestión que venimos reiterando. La Administración respondió proponiendo la constitución del Grupo de Trabajo para el estudio de la Relación de Puestos de Trabajo (RPT) (que todavía no se ha reunido y cuya necesidad hemos reiterado en varias reuniones: 10 de mayo de 2017 y 15 de diciembre de 2017), denunciando una situación técnica de servicios mínimos (10 de mayo de 2017) que se prolonga durante años.

En este sentido, es necesario acabar con las adscripciones provisionales creando en RPT las plazas ahora cubiertas por este procedimiento excepcional y transitorio. Por ejemplo, del Museo Arqueológico se ha trasladado personal a la Sinagoga de Córdoba y del Museo y Archivo a la Alcazaba de Almería, lo cual demuestra que la Administración reconoce que estos centros están infradotados (reunión de 10 de mayo de 2017 y 15 de diciembre de 2017).

También nos parece injustificable la ausencia de entradas a los conjuntos (escrito del 23 de marzo de 2018), mientras los museos si disponen de ellas, y de expendedores. Tampoco disponen los monumentos de la Junta de auxiliares de instituciones, categoría laboral consolidada en los museos donde realizan diversas labores. USTEA no entiende esa diferencia de trato entre museos y conjuntos.

En cuanto a la imprescindible exigencia de vigilancia de los centros (tanto para los visitantes como de los bienes protegidos), USTEA ha propuesto criterios técnicos homologados y unificados para dotarlos. Creemos (y así lo hemos propuesto) que debe existir un vigilante por 600m2 al aire libre y 200m2 cubiertos no compartimentados (reunión de 10 de mayo de 2017).

A la denuncia a la infradotación de servicio, se une la asimilación de funciones de vigilancia por empresa privada en algunos centros (15 de diciembre de 2017), como en el museo de Madinat al-Zahra o el relevo en taquillas de acceso por empleados de empresa de seguridad en la Alcazaba de Almería.

Al problema del envejecimiento del personal, hay que unir la necesidad de hacer previsiones para cubrir las necesidades laborales a medio plazo. Según estimaciones del Sindicato, entre el 65 y el 70% del personal de Cultura se va a jubilar definitivamente en doce años (de ahora a 2030) en los centros de Cultura, incluso ampliando la edad a los 67 años (escrito del 21 de diciembre de 2016).

En conjunto, los ocho conjuntos monumentales y arqueológicos andaluces demandan más de 100 nuevos puestos de trabajo (20 auxiliares administrativos, 26 vigilantes nuevos, 20 expendedores, 8 restauradores y diverso personal de mantenimiento y servicios), una dotación que la Junta de Andalucía tendrá que abordar en los próximos años si quiere gestionarlos con estándares internacionales, sobre todo cuando se consigan los reconocimientos de “Patrimonio de la Humanidad” a los que se opta.

En el mismo sentido de mejora del servicio, creemos que es imprescindible elaborar una sencilla normativa conjunta que unifique los servicios, mejore su prestación pública y refuerce la seguridad. Ante la ausencia de personal técnico y administrativo, es el de atención al público el que debe resolver dudas y tomar decisiones ante incidencias que afectan a una visita pública que excede en mucho de un horario administrativo. No entendemos la pasividad de la Administración para resolver estos problemas técnicos cuando ya hay recomendaciones oficiales al respecto (tema de las mochilas, etc.). En este sentido, USTEA ha propuesto la redacción de ‘Normas comunes de visita’ yde uso’, y de ‘Protocolos de cierre en circunstancias atmosféricas adversas (lluvia, nieve, calor, viento)’, ‘de comunicación interno diario de incidencias’ y ‘sobre las mochilas y carritos de bebe’ (escritos de 1 de diciembre de 2015, 21 de diciembre de 2016 y 23 de marzo de 2018).

Desde hace años, USTEA también ha venido proponiendo en las mesas de negociación con la Consejería de Cultura la dotación de casetas de control de visitas para la vigilancia en exterior en Madina, Itálica y otros conjuntos que no presenta ninguna medida de protección para los vigilantes al aire libre (1 de diciembre de 2015, 15 de diciembre de 2017 y 23 de marzo de 2018) y la mejora de las de la Alhambra. Precisamente, la reciente sentencia firme dictada por el TSJA sobre la necesaria mejora de las condiciones de trabajo a la intemperie en el monumento granadino ha mostrado claramente la despreocupación de la Junta de Andalucía para proteger la salud y seguridad de su personal.